Vestir de manera adecuada e impecable es algo que las mujeres hacemos casi siempre, pero es cierto que en verano por el calor a veces no encontramos la inspiración necesaria, sobre todo si tienes días complicados entre papeleos y demás. Para mi look de oficina, he optado por un vestido de la última colección de Laura Bernal que es simplemente perfecto y un bolso de calidad, donde poder llevar todo lo necesario. Es cierto que para ir a los juzgados y caminar demasiado, me cambiaría a unos zapatos más cómodos.
Sinceramente considero que éste look propuesto es bastante adecuado para mi conservadora profesión.
El año pasado se desató la polémica con cierto Vademécum para abogados nóveles, al que se nombró de sexista. Esta publicación ha sido considerada ; un atentado contra la libertad individual y un insulto al colectivo profesional, sobre todo para las mujeres abogadas, pues el cumplimiento de las normas de urbanidad e higiene son consustanciales a la persona y no al profesional y «los tonos del esmalte de uñas, la profundidad del escote o la altura de los tacones es algo vinculado al gusto de la persona y no a su capacidad como letrada».
Según dicho Vademécum no debería ir con las uñas como las llevo y puede que mis tacones sean considerados de altos, pero cuando voy a los juzgados veo a muchas letradas súper fashion pese a quién le pese. Incluso he visto a Jueces con un gran sentido del humor en las vistas y no tiene porqué pasar nada.
Muchas personas creen que los abogados debemos discutir a diario (Si, con cara de acelga «all time») y se equivocan, somos pacientes y serenos, porque si no lo fuéramos nos dedicaríamos a otra cosa. Llevar casos de la vida real conlleva mucha responsabilidad, pero sobre todo una gran capacidad de saber estar y saber hacer de forma diligente nuestros cometidos.
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